
El concepto de licitación pública es quizás uno de los conceptos más importantes en el mundo legal y financiero contemporáneo, porque este tipo de contrato es esencial para la comprensión de la economía. Precisamente por eso, a lo largo de este artículo te vamos a mostrar los puntos clave que debes conocer de antemano para una contratación como esta.
No podemos empezar sin especificar exactamente en qué consiste el concepto de licitación pública. Para ello, conviene partir de la referencia al contrato con la administración pública. Así, partimos de la idea de que el estado tiene una cierta necesidad y para satisfacer esta necesidad, está dispuesto a firmar un determinado contrato con una empresa privada. Fue entonces cuando se abrió la licitación pública.
Por lo que se puede decir que es un procedimiento ideado por diferentes empresas para solucionar un problema del Estado. De entre todas, las autoridades elegirán la institución que, según su criterio, ofrezca las mejores condiciones.
Como regla general, se puede decir que cualquier empresa debidamente registrada puede hacer esto. Por supuesto, deberá cumplir con los requisitos exigidos por la Autoridad Reguladora en cada caso. Desde este punto de vista, la clave está en cada hipótesis particular.
En general, hay dos tipos de licitaciones:
Contratación Pública: Contratación en la que una entidad pública presenta un llamamiento público para que los interesados, en condiciones de igualdad de oportunidades, presenten sus ofertas y la organización adjudique los contratos a la propuesta más adecuada. Así, este tipo de licitaciones implica la obligación de la entidad pública de dar publicidad al proceso y velar por su transparencia.
Contratación Privada: Es igual que el proceso de licitación pública, pero la invitación está dirigida expresamente a un número selecto de empresas y no ha sido anunciada públicamente. Algunas de las razones de la oferta especial son:
Por otro lado, la Ley de Contratos Públicos del Sector Público (LCSP) española define tres modalidades de contratación que se dividen en submodalidades.
Al celebrar un acuerdo con entidades públicas, también es importante comprender qué incluirá su contenido. Aquí es donde entran los llamados tipos de subastas públicas. Básicamente, esto es: Oferta sin anuncios. Solo participarán empresas previamente invitadas. Oferta con anuncios. Cualquier empresa que cumpla con las condiciones especificadas en las especificaciones generales puede postularse.
Encontramos que la licitación pública generalmente requiere competencia. Por tanto, de entre todas las empresas que se han presentado, se selecciona la que tiene mayor ventaja según las condiciones del citado concurso. Sin embargo, existen acciones en su contra. Se diferencian del caso anterior en que no hay competencia exacta, sino negociación: Hacer un acuerdo de no publicidad. Se invita a las empresas a participar, pero se negocia elegir una o más. Procedimientos de negociación con el público.
Todas las empresas pueden postularse y el regulador negociará con ellas para seleccionar la empresa más rentable.
Para saber qué etapas se deben seguir en una licitación abierta, es necesario analizar el proceso desde el punto de vista del potencial contratista (el estado) y del potencial proveedor (la empresa). De esta forma, la empresa podrá optimizar mejor el plazo y preparar una propuesta acorde a lo requerido. Por ello, te explicamos aquí las etapas que se deben seguir.
El organismo público deberá divulgar las necesidades de gasto y el análisis de mercado, además de determinar la forma y tipo de contratación. En resumen, debe recopilar toda la información e identificar posibles soluciones para producir un borrador con todas las especificaciones necesarias para los proveedores.
Una vez aprobado el perfil que contiene toda la información, se colocará el anuncio para que los proveedores puedan presentarse al llamado a licitación.
En esta segunda etapa, los proveedores comienzan a preparar y presentar sus ofertas, cumpliendo con los plazos y requisitos establecidos durante el proceso de licitación. Por su parte, el órgano de contratación deberá evaluar cada uno de ellos y seleccionar el que mejor se adapte a lo requerido.
Después de comprobar y verificar los requisitos, la capacidad y la solvencia de la empresa mejor calificada, la persona jurídica celebra un contrato. Si no es necesario abrir el proceso de negociación, el contrato será firmado por ambas partes. Posteriormente, se anunciarán los premios y se comunicarán los resultados a las demás empresas que participaron en el concurso.
Una vez firmado el contrato, ya sean obras, materiales o servicios, se realizarán en el tiempo acordado. Por su parte, la entidad contratante ejercerá la vigilancia de todo el proceso, el seguimiento de las operaciones de la empresa y el cumplimiento del contrato.
Al finalizar el período de servicio, el contrato expirará, aunque es posible renovarlo si es necesario.
Meritum Formación es una entidad especializada en el desarrollo de programas formativos orientados a la empleabilidad, la cualificación profesional y la adaptación a las necesidades reales del mercado laboral.